¿Cuánto vale tu vida?
Mmmm, parece mentira como podemos hacer depender tanto nuestras cabezas (y en días, nuestros corazones) de un pedazo de metal de escasos doce centímentros. Hace unos días perdí todo mi disco duro...todo tranajo, música, fotos, mierdecillas...todo. No fue como cuando te deja tu pareja que queda el olorcito ese en la almohada, ni siquiera como cuando te dejan tus amigos tras una noche de desequilibrios, fue así a las 12:35 de un día cualquiera, quieres prender la máquina esta..y nada. Nada. Nada. Nada Inepta como nací, llamas a un 902, te dicen que muy probablemente debes el infortunio a Iberdrola, a los apagones de los huevos...pero que de tus recuerdos, tus cartas, tu vida, nadie se hace cargo, salvo tú. Si quieres paga 3000 euros por unos gueyes que tienen un equipo parecido al de la nasa para recuperar..algo. Te preguntas entonces ¿cuánto vale lo que perdí? ¿Valdrá más o menos de 3000 euros? ¿Es precisa la moneda de cambio? Esa foto que tomé arriergándo un improperio de la puta en buenos Aires, esa mirada de ese chico ese día, esa maldita dirección en internet que no me siento capaz de volver a encontrar, ese haiku de la edad media tan perfectamente traducido al español? Mierda, me siento tan sola sin mis tantos archivos.
Ahí queda eso, será un poceso de limpieza, de renacimiento, pero a mi desde luego que me ha costado mucho. Tremendo. Hacer copias de todo, plis.
